← Todos los artículos
Estafas · 5 min de lectura ·

Fianza antes de ver el piso: cómo detectar un anuncio falso en 30 segundos

Las estafas de alquiler no son sofisticadas. Funcionan porque el mercado está tan tensionado que cualquiera con prisa baja la guardia. El patrón se repite tanto entre ciudades que, una vez lo conoces, se reconoce casi de un vistazo.

Las tres señales que casi nunca fallan

Un precio muy por debajo del resto de la zona, sin motivo aparente. Un propietario que “está fuera de España” y no puede enseñar el piso en persona — pero te propone mandarte las llaves por mensajería en cuanto hagas una transferencia. Y prisa: mensajes que insisten en cerrarlo “hoy mismo” porque “hay otras diez personas interesadas”.

Un propietario real prefiere perder un día antes que perder la fianza de un inquilino que nunca vio el piso. Un estafador prefiere justo lo contrario.

Lo que sí puedes comprobar tú mismo

Busca la dirección exacta en Google Maps y en el catastro (sede electrónica del catastro, es gratuito y público) para confirmar que el piso existe y coincide con las fotos. Pide una videollamada en directo desde dentro del piso — no un vídeo grabado, sino en tiempo real, donde puedas pedir que giren la cámara. Y nunca pagues nada, ni siquiera una “reserva simbólica”, antes de haber entrado físicamente o comprobado por videollamada que quien te atiende tiene control real sobre la vivienda.

Si algo no cuadra en la llamada — evasivas, prisa, una historia que cambia de un mensaje a otro — cuelga y sigue mirando. Un piso real puede esperar veinticuatro horas más. Uno falso no.

¿Cansado de la pila de mensajes?
Marta llama a las agencias por ti y agenda las visitas directamente en tu calendario.
Reserva mis visitas